jueves, 18 de mayo de 2006

[Ciudad-pueblo] La banda der Vate

Yo era aún jóven e inexperto, tenía entre 13 y 15 años, y no me llevaba nada bien con mis compañeros de clase. En el aula nos reuníamos cerca de cuarenta semiadolescentes de diferentes barrios y ambientes. Me lleva mal con casai todos ellos. Sólo se salvaban S., Miniyo, Cojito y una de las dos chicas que teniamos, Merche. Esos eran mis amigos de clase. El resto, exceptuando a los vulgarmente llamados pringados, eran mis enemigos y me veía obligado a llevar una dura lucha por la supervivencia todas las mañanas.

Por aquel entonces yo estaba empezando a fumar, a veces a solas, a veces con S. Otras veces con antiguos conocidos de cursos superiores para los que el tabaco era como un signo de reconocimieto y a través del cual te aceptaban como amigo o no. Si eras fumador, estabas más cerca de ellos. En esta época de colegio obligatorio, en los recreos, el WC era un lugar donde la gente iba rápido y se largaba corriendo. El motivo: era el territorio de la banda der Vate, de estos conocidos y antiguos amigos que ahora se reunian allí para fumar. Una mañana decidí salir del armario y, armado con dos marlboros comprados el día anterior, me adentré en el cubil de la banda y, ante el asombro de algunos, me encendí un cigarro y les saludé a todos por su nombre hola Marcos, hola Juanma ¿Qué pasa Fali? ¿Cómo estás, Moi? cuanto tiempo, Salva. El primero en responder sue Salva, que me dijo que no sabia que fumase y que era bienvenido al selecto club.

Desde entonces y hasta que abandoné el colegio, tras cuarto de la ESO, pasaba los recreos y algunas horas de clase en el WC. Tubimos bajas (de hecho, la primera generación de la banda del Vate desapareció casi al completo cuando yo llegué a tercero de La ESO) y nuevas incorporaciones: empezando por S. mis pocos amigos fueron entrando en la banda. Recuerdo con cariño como el cojito llegaba todas las mañanas, daba dos bocados a su bocadillo de paté y luego lo lanzaba contra una pared, compitiendo consigo mismo por conseguir que su bocadillo se quedase pegado a esta para siempre. Creo que al final lo consiguó.

En el cuarto de baño todo era diferente al resto del colegio, había otras normas. La esquina del fondo era terrotorio privado de Fali, lider indiscutible de aquella pandilla que a veces fumaba tabaco y otras porros; siempre deciía que un día iba a clavar dos tornillos en la pared para hecerse un asiento con una tabla. Allí no se hablaba de futbol ni de quien era más chulo, si no que se hablaba de cosas "más maduras", ordenadores, juegos, porros, niñas, planes de fuga del colegio, esas cosas. Cuando alguno de mis enemigos entraba en este territorio, lo hacía con la cabeza baja, y era humillado entre todos nosotros.

Mientras pasaban los dias allí, mi lazo con la banda se fue haciendo más fuerte. Empezaban a confiar en mí, por lo que un día me hicieron participe de su más preciado tesoro y secreto: la banda del Vate no era un invento de ellos, si no que ellos eran el relevo de una generación anterior, y estos de otra y así hasta erl comienzo de los tiempos. Yo pertenecía a la nueva generación y debía encargarme de guiar a mis compañeros cuando ellos no estubiesen. En el orígen mitologico de la banda no sólo había nicotina y THC, también había un objeto de gran poder, un símbolo, que los miembros de encargaban de custodiar y utilizar sabiamente: La llave. La llave era una llave maestra del colegio que abría las puertas de todas las aulas y, lo que es aún más importante, la puerta verde, la puerta secundaria del colegio qeu daba a la libertad. Así mismo abría también la puerta de la azotea. Al principio no creí que una sóla llave pudiese abrir tantas puertas, y menos la de la calle. Ese fue el primer día que me escapé del colegio por esa puerta.

Han pasado muchos años, pero desde que me fui de ese colegio, hago una visita al mismo en cada curso, le pido al portero que me deje entrar a dar una vuelta por el patio. Me enciendo un cigarro poderosamente en cuanto piso el suelo verde del recreo y emprendo mi camino hacia el WC. Me asomo y no veo a nadie. No sé por qué, pero la banda der Vate ha sido disuelta. Sé que no ha sido por los profesores porque ellos dieron la pelea por perdida con mi generación y algunos acabaron hasta fumandose algún cigarro con nosotros. Supongo que ha sido por aquel a quien designamos como sucesor cuando mi generación se fue. Todos veíamos que no valía, pero aún así le dimos la llave y la responsabilidad. Ahora tiene demasiada coca en sangre. No aprendió los preceptos de pureza que derivan de reunirse diariamente en un cuarto de baño.

Ahora que acabo de escribir este texto me he levantado y he ido al cajón de mi mesilla de noche. Ahí tengo guardad la llave. Vaya a donde vaya, a la ciudad o país que sea, la llevo siempre conmigo. Cuando me encuentro solo o triste la aprieto fuerte en la mano y su místico poder me hace recordar mañanas enteras saltandome clases mientras tomaba el sol en la azotea, me hace recordar viejas conversaciones y viejos amigos... me hace recordar tiempos mejores

8 comentarios:

J.L. García Íñiguez dijo...

Como líder de masas que fui en el colegio siempre quise conformar una banda del wáter, pero me fue imposible...

Anónimo dijo...

si es ke tanta farlopa no puede serrrrrrrrrrrrrrrrr.oju que bien, oju que bien , no veas el FALI que bien se ve

Anónimo dijo...

Jajajajaja, aunq yo era (y soy XDD)una chica (la cual no podia entrar en el baño de los chicos) tambien recuerdo alguna mañana que otra en la banda der vater, que tiempos aquellos si señor... Yo tambien aun guardo la LLAVE en el cajon de mi mesa y me hace recordar que los mejores tiempos que vivi en ese colegio fueron con esa banda que posteriormente cambiamos de lugar a los juegos recreativos. Solo pase un año alli pero fue el mejor. :P (Orowin)

Anónimo dijo...

que fuerte esto quien la escrito ma dejao lokisisisisisimo dentro de na se haran guiones con nuestra vida o algo raro
(Miniyo)

Anónimo dijo...

valla valla, impresionante texto pero te a faltado a un miembro x nombrar de la banda, a mi!!! al Lupy jejeje.

Anónimo dijo...

Muy bueno, la llave, siempre conmigo en el llavero. :)

Cómo me gustaría volver a esos tiempos...
(nieto)

Anónimo dijo...

Sobrecogedor muchachos. Realmente emotivo... creo q todos los q pertenecimos a la banda del water nos sentimos identificaos perfectamente. Gracias a todos los q estubisteis en esa epoca por estar ahi. Imborrable.

LordOfShadows (L.O.S)

diario de a bordo dijo...

Ya ves, mira que odiariamos el colegio pero ahora que gusta recordar aquellos tiempos remotos, aprecen recuerdos miticos y tal vez lo sean, tal vez.
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